Más fría que la guerra, de Fabián Plaza

Esta semana he leído Más fría que la guerra, novela ganadora del Premio Minotauro 2021, del autor Fabián Plaza Miranda. Compré la novela para hacer un regalo, aunque yo también tenía interés en leerla, y al final la he leído yo antes que la persona a la que se la regalé... Hoy os voy a hablar brevemente de ella, os adelanto que me ha gustado mucho.


Más fría que la guerra es una ucronía ambientada a finales de los años sesenta y que más adelante avanza hasta el año 1989. Todo comienza en 1969, en Estados Unidos, en el famoso Festival de Woodstock, una congregación hippie que se ve arruinada por la aparición de unas criaturas extraterrestres violentas y sanguinarias, conocidas como "malosviajes". Desde entonces, la humanidad ha sufrido los impredecibles y devastadores ataques de estos seres. Veinte años después, el teniente Arturo Crespo, oficial de inteligencia del CESID, es elegido para una misión: conseguir que España entre a formar parte de la ODA (Organización de Defensa Alterdimensional), el organismo que vela por la seguridad de los ciudadanos frente a ataques de naturaleza sobrenatural.


Para esta misión entran en juego los agentes parafísicos Callahan, estadounidense, y Mazur, enviado por los rusos, quienes tendrán que unir fuerzas e intentar evitar los cada vez más frecuentes ataques de los "malosviajes". En un contexto de Guerra Fría no será fácil confiar los unos en los otros, y menos cuando las habilidades de estos agentes no son solo especiales, sino también sobrenaturales.


Esta novela, que apenas alcanza las trescientas páginas, mantiene el interés de principio a fin. Primero por la repentina aparición de los "malosviajes", seres voladores, con varias extremidades, hirientes garras y afilados aguijones, letales y muy difíciles de matar, que se sienten atraídos por la energía vital de otros seres. Segundo por el contexto real de la Guerra Fría en el que se desarrolla, a pesar de que por ser una ucronía tome un camino paralelo y ficticio. Espías, agentes dobles, tensión, mentiras y traiciones, intereses cruzados, rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, entre capitalismo y comunismo, y con una España quizá demasiado religiosa y encorsetada que busca protagonismo sacando a la luz su mejor baza contra los "malosviajes" con la intención de ser aceptada en la ODA. Tercero por el toque sobrenatural, la existencia no solo de una organización para la defensa frente a otras dimensiones, sino por la tecnología y los avances alcanzados en ese campo. Si es posible que se abra una puerta a otra dimensión de la que procedan seres infernales, también lo es que los humanos encuentren métodos para ser más fuertes y perceptivos. Desde siempre los conflictos y las dificultades han sido fuente de avance, progreso e innovación. En este caso, el consumo de estupefacientes y el uso de artes mágicas que permite a algunos personajes adquirir habilidades adicionales.


En cuanto a los extraterrestres, la novela no profundiza en el origen de los "malosviajes", en su dimensión o procedencia, pero tampoco es algo relevante, yo al menos no lo he echado de menos. Me ha gustado el desarrollo, el foco puesto más bien en las personas, en sus objetivos, en sus deseos, deseos que cambian o desaparecen, y en la parte histórica, ya que, aunque sea una versión libre, últimamente estoy disfrutando mucho de las ucronías, por la parte realista que les toca y por la originalidad de imaginar otra versión de la historia.


Mientras leía el libro, y dado que hace poco publiqué un vídeo comparando las series Dark y Stranger Things, no podía evitar encontrar también algunas similitudes entre la novela y esta última serie. La tensión entre Estados Unidos y Rusia es algo bastante recurrente en la ficción, y en este caso también el elemento sobrenatural y el querer conocer más y mejor a los extraterrestres, ya no solo para acabar con ellos, sino también para aprovechar sus fortalezas. También me ha recordado en cierto modo a Men in Black aunque en la película hay muchos más seres extraterrestres, algunos de ellos trabajan incluso para la agencia, y por el toque cómico o gamberro en algunos momentos.


En definitiva, Más fría que la guerra es un libro ágil y entretenido, con un buen final en mi opinión, realista dadas las circunstancias. Y es que tras una guerra, aunque haya quien considere que hay vencedores y vencidos, lo que sin duda queda es un cierto vacío que muchos quieren ocupar, ya sea proclamando sus creencias como más válidas que otras, su poder al haber sabido enfrentarse a una gran amenaza, o su forma de vida. Nadie gana en una guerra, porque cada bando debe renunciar a algo.

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